DUBLÍN.- La impopular coalición de Gobierno de Irlanda comenzó a desmoronarse, un día después de acordarse un paquete de rescate de la UE y el FMI, sembrando dudas sobre la capacidad del país de avanzar con un presupuesto de austeridad crucial para que reciba la ayuda.
Los demás miembros de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional acordaron en principio rescatar a Irlanda con un programa de préstamos estimado entre U$S 80.000 y U$S 90.000 millones para tratar de sanar una crisis bancaria y de presupuesto que ha generado malestar público.
Los verdes, socios minoritarios en la coalición del Gobierno del primer ministro Brian Cowen, llamaron a elecciones adelantadas en enero, tan pronto como entre en vigor el rescate internacional, mientras que los dos principales partidos de oposición exigieron la disolución inmediata del parlamento.
Un alto funcionario de la zona euro dijo que los primeros préstamos podrían comenzar a llegar en enero, pero los mercados financieros pasaron a negativo ya que los inversionistas evaluaron la nueva incertidumbre política y el riesgo de que las presiones se extiendan a otras economías vulnerables de la UE.
Mala reacción
Las acciones europeas y el euro cayeron por los temores de que el rescate no evite que el contagio alcance a Portugal y posiblemente a España.
Los economistas expresaron sus dudas respecto a que el segundo rescate de la zona euro en seis meses, después de Grecia, sea suficiente para evitar que los mercados se abalancen sobre Portugal.
Pero Portugal y España insistieron en que su situación era diferente y no necesitan ayuda.
Los negociadores europeos y del FMI comenzaron a elaborar los detalles del paquete de rescate mientras el Gobierno irlandés da toques finales a un drástico plan de austeridad por 15.000 millones de euros.
Se espera que el Gobierno reduzca el salario mínimo, recorte el presupuesto de beneficios sociales y el número de empleados públicos, además de introducir un nuevo impuesto a la propiedad y de elevar el tributo a la renta.
Portugal, el siguiente en la línea de fuego de los mercados, envió un comunicado en que dijo que el acuerdo del domingo de Irlanda con la UE debería devolver la confianza de los inversionistas en la zona euro de 16 naciones.
Algunos economistas sostienen que el rescate para Irlanda podría dar un alivio a corto plazo, pero expresaron sus dudas sobre la posibilidad de que este evite que Portugal sea obligado a pedir ayuda finalmente. (Reuters)
Los demás miembros de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional acordaron en principio rescatar a Irlanda con un programa de préstamos estimado entre U$S 80.000 y U$S 90.000 millones para tratar de sanar una crisis bancaria y de presupuesto que ha generado malestar público.
Los verdes, socios minoritarios en la coalición del Gobierno del primer ministro Brian Cowen, llamaron a elecciones adelantadas en enero, tan pronto como entre en vigor el rescate internacional, mientras que los dos principales partidos de oposición exigieron la disolución inmediata del parlamento.
Un alto funcionario de la zona euro dijo que los primeros préstamos podrían comenzar a llegar en enero, pero los mercados financieros pasaron a negativo ya que los inversionistas evaluaron la nueva incertidumbre política y el riesgo de que las presiones se extiendan a otras economías vulnerables de la UE.
Mala reacción
Las acciones europeas y el euro cayeron por los temores de que el rescate no evite que el contagio alcance a Portugal y posiblemente a España.
Los economistas expresaron sus dudas respecto a que el segundo rescate de la zona euro en seis meses, después de Grecia, sea suficiente para evitar que los mercados se abalancen sobre Portugal.
Pero Portugal y España insistieron en que su situación era diferente y no necesitan ayuda.
Los negociadores europeos y del FMI comenzaron a elaborar los detalles del paquete de rescate mientras el Gobierno irlandés da toques finales a un drástico plan de austeridad por 15.000 millones de euros.
Se espera que el Gobierno reduzca el salario mínimo, recorte el presupuesto de beneficios sociales y el número de empleados públicos, además de introducir un nuevo impuesto a la propiedad y de elevar el tributo a la renta.
Portugal, el siguiente en la línea de fuego de los mercados, envió un comunicado en que dijo que el acuerdo del domingo de Irlanda con la UE debería devolver la confianza de los inversionistas en la zona euro de 16 naciones.
Algunos economistas sostienen que el rescate para Irlanda podría dar un alivio a corto plazo, pero expresaron sus dudas sobre la posibilidad de que este evite que Portugal sea obligado a pedir ayuda finalmente. (Reuters)